Las soluciones utilizadas en la arquitectura contemporánea para revestir las paredes exteriores de casas y edificios han evolucionado en los últimos años. El revestimiento de madera es una tendencia en rápido crecimiento, ya que aporta calidez y textura a la vez que es duradero y económico. Un revestimiento exterior de madera puede hacerse tanto para aumentar la estética de casas o edificios y su eficiencia energética como para protegerlo del sol y la intemperie. Pero al ser de madera requerirá tratamientos aplicados antes o después de la instalación y un mantenimiento adecuado. La mejor forma de evitar sorpresas desagradables es hacer los deberes de antemano y trabajar con especialistas.
El exterior de la casa es el que sufre más las inclemencias del tiempo. Por su papel en la protección de la vivienda, la fachada puede marcar la diferencia entre una casa cómoda y saludable y una casa costosa que requiera frecuentes reformas. Existen varias opciones de productos de revestimiento exterior en función de las características específicas de cada proyecto.

Elegir el revestimiento de una pared exterior puede ser una tarea desafiante, pero si ya tenemos decidido el material que emplearemos, definir el modo en que lo vamos a utilizar será mucho más sencillo.
Entre los factores que debemos tener en cuenta a la hora de escoger la madera para un revestimiento exterior debemos prestar especial atención a la elección del tipo de madera.
Dentro de las muchas especies entre las cuales se puede optar el alerce o ipé son dos de las maderas más utilizadas para revestir fachadas debido a sus características intrínsecas.
Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de utilizar madera como revestimiento de fachadas es que es necesaria una correcta ejecución en el proceso de construcción del revestimiento, para que la evacuación del agua de lluvia sea adecuada y la madera se ventile, lo que le dará mayor durabilidad.

Para prolongar la vida útil de la madera colocada como revestimiento exterior de paredes es importante protegerla de los rayos solares que pueden degradar la superficie y darle un tono grisáceo. Éstos protectores también evitan la formación de hongos.
Los paneles de madera son sin duda una de las soluciones de revestimiento más versátiles y agradables que existen en la actualidad. Pero es importante recordar que cualquier producto natural utilizado en exteriores necesitará protección y mantenimiento. El color natural de la madera no es duradero en ninguna especie de madera utilizada al aire libre. Sin protección UV, la madera se volverá gris con el tiempo y la humedad del aire puede hacer que se pudra y se astille. Los acabados para madera ralentizan la velocidad a la que la humedad afecta a la madera, reducen los efectos de la radiación y prolongan así su vida y mantienen su belleza
Pero también hay revestimientos que no necesitan protección. Por ejemplo tableros compuestos. Son tableros compactos de varias capas, menos sensibles a los cambios dimensionales por variaciones climáticas que los paneles de madera. Los tableros compuestos denominados HPL (High-Pressure Laminate) son productos de alta presión fabricados con fibras de celulosa y resinas acrílicas. Son resistentes a los golpes y arañazos, a los productos químicos, a la humedad y a la intemperie, y son aptos para los entornos más agresivos y el tráfico intenso. Se utilizan para el revestimiento de edificios en zonas urbanas, edificios de oficinas, industriales o públicos. Se puede elegir entre una amplia gama de colores mates, brillantes, metalizados y decoraciones que imitan la madera, la piedra, cubriendo una extensa gama de necesidades de diseño y paisajismo.